LA CORTESÍA
La cortesía es un valor que define a una persona que
es amable, respetuosa y acomedida, este concepto se remota años atrás en los
que en un reino una persona que tenía un buen comportamiento, cumplía con las normas de convivencia y
urbanidad se le reconocía como una alguien cortes.
Hoy día esta es una palabra que se conoce pero no se
práctica, debido a que muchas personas como adultos no le dan el ejemplo a las
nuevas generaciones de seguir practicando la cortesía, dialogando con los estudiantes de distintos grados, se
menciona que al entrar a un bus no se pide un permiso, que al estar una persona
mayor o embarazada en un lugar público no se le da el respeto ni la atención
que se merece. Es aquí donde surge la pregunta ¿Qué estamos haciendo
como adultos y personas en formación para mantener y evidenciar una actitud
cortés?
La pregunta anterior surge con el fin de que cada uno
cuestionemos el papel que jugamos al crear una sociedad mejor, tanto como
educadores, padres de familia y estudiantes debemos asumir una actitud amable ad
en cada momento y lugar. Es bien sabido que las cosas negativas (indiferencia,
intolerancia) se empiezan a cambiar con acciones mínimas como lo es un saludo, muchas
gracias, bienvenido, ¿en qué te puedo colaborar?
El simple hecho de dar los buenos días, ayudar a una
persona a cruzar la calle, y no bien el no caer en la provocación de alguna
persona agresiva, ayuda en mucho para crecer como personas.
Recordemos que los
hábitos y los conceptos que se aprenden en la infancia configuran la
personalidad del adulto. Por lo tanto, debemos tratar en lo posible los niños
aprendan a comportarse de manera racional tomando el ejemplo de nosotros como
adultos, esto significa que ellos entiendan el sentido de convivir que tienen
la normas que se establecen en un lugar y la razón de su uso en la vida
cotidiana.
Y
no olvidar que todo empieza tan solo con ser siempre cortés
Ahora me gustaría compartir algunos de las visiones
que los niños tienen de este valor.




